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lunes, 11 de junio de 2018

Elena

Por Walther Sierra

Elena llegó de Colombia con sus muchachos a cuesta, llegó por allá en los años 50 o en los 60, no sé. Pero de lo que sí estoy seguro, es que llegó huyendo.

Elena vino huyendo del hambre, de la miseria, de la violencia y de la guerra. Salió prácticamente con lo que tenía encima, sus muchachos y tres chiros metidos en una bolsa, o en un costal, o en una caja, quien sabe.

Elena era la vecina del frente, una abuela bonachona, india cobriza, de cabellos largos siempre trenzados, buena moza, llena de cariño y siempre con un cuento y una sonrisa. Elena llenó mi infancia de historias, de cuentos, de aventuras, de sus peripecias allá y aquí, de sus sufrimientos que bien sabía disfrazar con humor y una carcajada.

"...Cuando me vine caminé mucho, con los muchachitos a la pata atrevesamos caminos, potreros, montañas, quebradas... Cuando ya íbamos a pasar el río (Táchira) me dieron ganas de cagar, y antes de pasar ¡ahí me bajé los calzones y cagué! Cuando me levante dije: ¡Adiós Colombia! ¡Está fue la última cagada que eché en Colombia! Y me vine..."

Eso es lo que recuerdo ahora de las muchas historias que Elena contó y que se quedaron en la infancia.

Entre tanto caminar, Elena llegó a este valle, ciudad todavía tímida para entonces pero con la paz que tanto buscaba. Huyendo se fue lo más lejos que pudo y llegó cerca de la montaña. Jodida pero contenta, había que trabajar duro, pero ya no había guerra, ni violencia y poco a poco se fue burlando del hambre y hasta se enamoró otra vez.

Con Elena llegaron muchos que se regaron por todas partes, todos llegaron huyendo de lo mismo. Como Elena, aún siguen llegando, también huyen del hambre, la miseria, la guerra, la muerte, la violencia.

Elena murió tranquila hace unos años, rodeada de su familia. Alguna vez le pregunté si se arrepentía de haber venido, si alguna vez quiso regresar, me dijo que no.

"...No mijo, lo último que dejé en Colombia fue la mierda y esa no se recoge..."

Walther Sierra
@WALTHERSM1
walthersierra@gmail.com

*Foto referencial tomada de internet.
Río Táchira. www.wradio.com

sábado, 19 de noviembre de 2016

¿President Trump? ¡Oh! ¿Y ahora? ¿Quien podrá defenderlos? Por Walther Sierra

Por estos días hemos visto cómo las grandes cadenas y corporaciones mediáticas "AntiTrump" se desbocan resaltando las miserias del sistema gringo. Las mismas miserias que hace unos meses ocultaban a toda costa, hoy forman parte de discurso mediático tratando de "evidenciar" el peligro que su nuevo presidente representa.

Pobreza, hambre, violencia, delincuencia, racismo, xenofobia, segregación entre otros males, siempre han estado presentes en la sociedad estadounidense en proporciones exponencialmente enormes, aunque siempre ocultos bajo la alfombra y el velo de la ilusión del "American Dream". Hoy todo lo "oculto" sale a flote, tal y como sale a flote el excremento cuando las "cañerías" se tapan.

Una sociedad virtual construida por "el sistema" a partir de ilusiones, pantalla, hologramas y ficción, que ha sustentado sus bases sobre excremento de muerte, desigualdad, miseria, ignorancia, perversión, mas muerte, drogas y locura colectiva, entra en "estado de pánico" porque "se les tapó la cañería" con un loco que forma parte del sistema, un monstruo salido de sus propias entrañas infernales y que ha tomado el poder, no precisamente por asalto.

Por ahora, se convirtió el Sr Trump en el taco de papel toalé que le trancó las cañerías al sistema, dejando en evidencia quizá por primera vez en la historia moderna, toda la miasma oculta que nunca enseñan al mundo, menos aún a su propio pueblo, adormecidos por las múltiples herramientas alienantes diseñadas para "descerebrar" a la humanidad en general.

Hasta antes del 8 de noviembre, pobreza, miseria, hambre, violencia, delincuencia, racismo, xenofobia, segregación, drogas eran temas a los cuales en la mediatica global no se hacía referencia relevante cuando se hablaba de EE.UU o del Sr Obama; ahora como por arte de magia, estos temas aparecen en las pantallas de tv, se oyen en las ondas hertzianas de la radio, se leen en los rotativos de la prensa escrita e inundan hasta la última dirección IP a través de las redes sociales. Obvimente, el responsable de todo este caos directa o indirectamente no es otro sino el Sr Trump.

Sabemos que Trump es un loco y sabemos que en Trump se condensan y se concentran adsolutamente todas las aberraciones posibles que el sistema puede generar a partir de un individuo (cosa en la que Trump no se diferencia para nada de la Sra Clinton, pues en mi criterio Clinton es una "Trump recargada") el caso es que el Sr Trump es "un error de programación no previsto por el sistema", o llamémoslo "una mutación autogenerada por el metabolismo del sistema", también pudiéramos decir "una distorsión de tiempo y espacio no calculada por el sistema" o simplemente llamémoslo "una falla del sistema".

Como sea, llámese como se llame, bien sea error, mutación, distorsión, falla o como ud quiera llamarlo, Trump se ha convertido en un poderoso y peligroso elemento capaz de activar los dispositivos de "implosión" del sistema y de "explosión" social a los que tanto le temen los poderosos del mundo capitalista. Trump ha activado los protocolos prohibidos de autodestrucción, encendiendo con esto las alarmas globales y activando los protocolos de seguridad, resguardo, protección y demás afines, familiares y amigos.

En medio del caos, con alarmas y protocolos de seguridad activados, muchos ven con desesperación y preocupación, su asistencia en primera fila a lo que pudiera ser el principio del fin, el concierto de las trompetas del juicio final, la escena de los jinetes del apocalipsis; en fin, el final de la función de un sistema cargado de miseria, muerte y destrucción global.

¡Oh! ¿Y ahora? ¿Quien podrá defenderlos de su propio Franskenstein? Bueno, no será el Chapulín Colorado, pues el muro prometido por Trump en la frontera con México no se la pondrá fácil y si acaso como buen Chapulín salta el muro, no creo que la migra lo pele, así que no cuenten con el Chapulín.

Arreglenselas como puedan con su mono enfusilao, que mientras tanto aquí en la Patria de Bolívar los hijos de Chávez seguimos con Nicolás, en la senda que marcó el Comandante, tratando de construir aquello que llaman Socialismo, resolviendo nuestras propias contradicciones y luchando contra nuestras propias distorsiones. Pero siempre con el ejemplo de Chávez.

Apaguen la luz, que siga la función.

¡Ah! ¡Y que no se olviden de las cotufas!

Por favor.


Walther Sierra

@WALTHERSM1 / walthersierra@gmail.com